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LA VIDA DEL BUDA "GAUTAMA SIDHARTHA"



Cuando hablamos de Buda nos referimos a Siddhartha Gautama, quien fue un hombre que de forma solitaria logro entender la esencia del sufrimiento y cómo salir de su espiral; de esta forma abrió el camino para que el resto de los humanos pudieran seguirlo, lo cual sucedió una noche de luna llena, en el mes lunar de Abril a Mayo, del año 542 a.c.


Dónde nació

Su nacimiento tuvo lugar en la tribu de los Shakyas que, por muchos siglos, habitó el área de las faldas del Himalaya. Sitio que se encuentra ubicado en la actual región sur de Nepal (Norte de la India).


En la época en que nace y vive Siddhartha la sociedad India estaba gobernada por castas: a) Brahmins (Sacerdotes); b) Kshatriya (Guerreros, a la cuál pertenecía Siddhartha); c) Vaishyas (Comerciantes grajeros) y Shudras (Peones - Intocables).

Su madre

Mayadevi era la hija del jefe de la tribu vecina: los Kolyas. Ya que en aquel tiempo se seguía la costumbre de que el primer hijo debía nacer en la casa de los padres de la madre, cuando sintió que estaba llegando la hora de dar a luz, se dirigió a Kapilavastu. Se encontraba a medio camino cuando dío a luz, en una arboleda de un lugar llamado Lumbini, al que se convertiría en el Buda. Ella murió siete días más tarde.


Su padre

Suddhodana Gautama era el rey de la tribu Shakya y tenía el título de rajá lo que hoy en día equivale a ser presidente. Tras la muerte de Mayadevi, se casó con su hermana, Mahaprajapati Gautami, quien fuera la persona a cargo de la educación de Siddhartha.


La infancia del Buda: La primera visión de Siddhartha

Siddhartha, como muchos niños de hoy en día que nacen en hogares adinerados, creció en una burbuja alejado de la realidad y del sufrimiento. Su padre hizo todo lo posible por ocultarle los hechos desagradables de la vida, y a su vez le inculco el deseo por las cosas mundanas, pensando que esto le traería felicidad; este hecho fue fundamental para el futuro de Siddhartha.

Su casamiento

A los dieciséis años Siddhartha, cómo era costumbre en la época, fue casado con su prima Yashodhara. Era suficientemente feliz y lo fue durante muchos años; sin embargo, parece que en el fondo sentía una gran insatisfacción con la vida que llevaba. Cuando recibió la noticia de que su esposa había tenido un varón, su respuesta no fue la de un padre orgulloso. Al preguntársele cómo lo llamaría, respondió: “Se me ha interpuesto un obstáculo y por lo tanto debe llamarse Rahula (traba, impedimento)”.

En tanto que su insatisfacción crecía, empezó a descuidar su vida mundana, perdiendo interés por las diversiones y distracciones de sus palacios. La vida doméstica no le producía gozo alguno.

Fue así que cada vez pasaba periodos más largos a solas pensando, y hubo un momento en que atravesó por una especie de crisis espiritual. Este punto decisivo es conocido ampliamente en todos los círculos budistas por medio de la dramática narración de las Cuatro Escenas.


Las Cuatro Escenas

Una mañana soleada Siddhartha ordenó a su conductor que preparase los caballos para dar un paseo. “Vayamos a ver qué hay en el mundo y lo que la gente hace”, le dijo. El conductor sacudió la cabeza exclamando: “Me temo que no podemos hacer eso, ya que no estoy autorizado para llevarlo fuera del palacio. Usted sabe que el rey insiste en que no debe mezclarse con el resto de la gente”. Sin embargo, el príncipe respondió: “No te preocupes por mi padre. Si el rey tiene algo que decir, pídele que me lo diga a mí”. Entonces engancharon los caballos al carro y se dispusieron a salir. Condujeron alrededor del pueblo y Siddhartha vio que la vida transcurría de la manera esperada hasta que su atención fue atrapada por la escena de un anciano.


a) La vejez

Debido a que su padre había apartado a Siddhartha de forma deliberada de cualquier cosa que pudiera resultarle desagradable incluida, incluso, la vejez, cuando vio a un anciano de inmediato se preguntó de qué se trataba. El conductor del carro le contestó que era un anciano. Siddhartha se apresuró a preguntar: “¿Por qué tiene ese aspecto? ¿Por qué se le notan los huesos? ¿Por qué tiene los ojos llorosos?”

El conductor le dijo: “Es un hombre viejo”. Obviamente Siddhartha no se sintió satisfecho con esa respuesta y prosiguió inquiriendo: “¿Cómo es que ha llegado a ese estado?” - la gente envejece sin tener que esforzarse o hacer nada en particular, es algo natural - El joven príncipe se estremeció al escuchar eso y le preguntó si toda la gente envejecía – así es, todos envejecemos – Siddhartha se dío cuenta que él, su padre, su esposa, su hijo, todos envejecerían.

Seguramente no era la primera vez que Siddhartha veía a un anciano, pero esta si fue la primera vez que comprendió lo que significaba envejecer.

Esto ocurre a menudo: Observamos algo, quizás algo que pasa por nuestra vida todos los días, pero realmente no lo vemos porque no nos damos cuenta y no nos paramos a pensar en ello. Vemos sin mirar, andamos a ciegas. Podríamos trabajar en un asilo de ancianos sin darnos cuenta de la vejez con profundidad. Siddhartha se percató de ella por primera vez en su vida de una forma auténtica y también de que la juventud era pasajera aún para él.


b) La enfermedad

Siddhartha volvió a dar otro paseo unos días más tarde y de nuevo vio algo que nunca había presenciado antes: Un hombre enfermo. Éste se encontraba acostado en la calle, tenía fiebre y se movía bruscamente de un lado hacia otro. Una vez más, el joven príncipe le pidió a su conductor que le explicase qué le sucedía a ese hombre: “¿Por qué tiembla de esa manera? ¿Por qué está acostado en el suelo? ¿Por qué se mueve tan bruscamente? ¿Por qué está tan pálido?”

Estaba claro que el cochero tenía que contarle la verdad: “Pues se encuentra enfermo, eso es lo que sucede”. Y Siddhartha, quien parecía que había gozado de una gran salud durante toda su vida, quería saber si a él también podía sucederle lo mismo - “ Todas las personas son propensas a enfermarse y puede sucederles en cualquier momento. Todos podemos perder la fuerza y la salud de repente, y entonces caer enfermos”.


c) La Muerte

Días después salieron a dar un paseo y en esta ocasión vio a cuatro hombres cargando una especie de camilla sobre sus hombros. Sobre ésta se encontraba una persona envuelta en una sábana amarilla con la cara descubierta. Todo le pareció muy peculiar, ya que el cuerpo se encontraba inmóvil por completo y con los ojos cerrados. Siddhartha preguntó que era eso -“Pues se trata de un hombre muerto”.


“¿Muerto? ¿Qué quieres decir con eso?” -“Como puedes ver, se encuentra inmóvil, sin vida. Está muerto. Lo llevan a la pira funeral, donde quemarán su cuerpo, que es lo que hacen con los nuestros después de la muerte”. Siddhartha estaba horrorizado y con la voz entrecortada inquirió: “¿Nos pasará eso a todos? ¿Todo el mundo sufrirá la muerte, como tú la llamas? ¿Acaso moriré yo también?” – Si, tu y todos los que conoces y no conoces morirán algún día-

Más triste, más angustiado y más pensativo que las veces anteriores, Siddhartha ordenó al cochero que lo llevara de regreso al palacio. En esos tres paseos se encontró con lo que en la actualidad llamamos situaciones existenciales ineludibles: Hechos de la existencia de los que no podemos escapar.

• No queremos envejecer, pero no podemos evitarlo.

• No queremos enfermarnos, pero a veces nos enfermamos.

• No queremos morir, pero querámoslo o no moriremos.


d) Un asceta renunciante

Siddhartha se encontraba bastante preocupado por preguntas fundamentales acerca de la vida y de la muerte tras las últimas experiencias que había tenido. No obstante, decidió ir a dar otro paseo con, y en esta ocasión vio a un hombre que tenía una apariencia diferente y poco común: Llevaba unos hábitos amarillos y además tenía la cabeza afeitada. Caminaba de una manera calmada y tranquila por las calles del pueblo, tocando la puerta de cada casa por la que pasaba, solicitando comida para ponerla en su tazón de mendicante. Al príncipe le llamó la atención su paso tan sereno y compuesto, y esto lo llevó a preguntar a su cochero: “¿Qué le ocurre a este hombre que parece tan tranquilo, en paz consigo mismo y con el mundo?” - “Es un monje, alguien que ha ido hacia adelante”, alguíen que dejo tras de sí la vida mundana y a su familia; alguien que había desechado todo tipo de ataduras terrenales, todo tipo de responsabilidades domésticas y de obligaciones sociales y políticas.

A esas alturas tenía bien claro cuáles eran las limitaciones últimas e inaceptables de la vida humana y le resultaba imposible ignorarlas o dejarlas a un lado para continuar con su vida como si nada hubiese cambiado.


Siddartha -El inicio-

Una noche de luna llena, cuando todo se encontraba en calma, Siddhartha dijo adiós a su esposa y a su hijo mientras dormían. No se sentía contento al dejarlos, pero no tenía alternativa. No había comunicado a nadie su decisión. Siddhartha se marchó del palacio en su caballo, en el río que marcaba la frontera del territorio Shakya, se bajo del caballo, cortó su barba y su largo cabello. Mientras amanecía pasó un pordiosero al que le propuso intercambiar atuendos. El mendigo no dudó en aceptar la oferta.

Acto seguido, se lanzó a las profundidades de la selva completamente solo. Iba en busca de los maestros conocedores del misterio último de la existencia (Eran muchos los que iluminaban el camino de la verdad).

Siddhartha fue de maestro en maestro y practicó, de acuerdo con sus instrucciones, perfeccionando las enseñanzas que recibía. Pero, a pesar de todo, no estaba satisfecho; aun conociendo lo buenas y profundas que eran las enseñanzas, él sabía que había algo más allá de todo ese conocimiento, algo que alcanzaba un nivel superior al que tenían sus maestros. No sabía de qué se trataba exactamente, pero estaba convencido de que tenía que encontrarlo y conocerlo. Estaba convencido de que debía continuar con su búsqueda.


Austeridades - Siddartha el asceta -

Lo siguiente que hizo fue seguir un programa de terribles austeridades que aplicó el mismo de manera estricta.

Durante años se mortificó y nadie era capaz de superar la cantidad de torturas que se imponía. Se dice que la fama de sus austeridades se extendió rápidamente y se ganó muchos adeptos. Al final, no obstante, pasó algo que lo condujo a preguntarse si realmente iba en la dirección acertada: Un día, mientras iba caminando, se desmayó y cayó a un río. Se encontraba tan débil que hubiera muerto de no ser porque tuvo la fortuna de que otros lo rescataron. Tras recuperarse pensó: “Esto es ridículo. No me estoy acercando a la verdad por medio de este ascetismo. ¡Qué pérdida de tiempo tan tonta!

De esta manera empezó a cuidarse y a alimentarse con normalidad. Sus cinco discípulos se sintieron muy decepcionados; esto debido a que ellos lo veían como su motivación y pensaban que cuando él alcanzara la meta, ellos serían los primeros en beneficiarse. Obviamente sufrieron una gran decepción cuando Siddhartha decidió dar a su cuerpo el alimento que necesitaba. “Está volviendo a las andadas, está regresando a los lujos mundanos”, decían entre ellos. Lo abandonaron llenos de disgusto. Una vez más Siddhartha se encontraba solo.


El despertar o la Iluminación de Siddartha

Hay un punto en el actual estado de Bihar, llamado Uruvela (ahora conocido como Bodh Gaya), en el norte de la India, en donde Siddhartha encontró un grupo de hermosos árboles junto a un río. Mientras se preparaba para meditar recordó algo que, súbitamente, le mostraba la dirección a seguir. Se acordó de lo que experimentó treinta años atrás, cuando se había sentado a la sombra del otro árbol mientras su padre participaba en la ceremonia del arado.

Lleno de gozo y de esperanza, entró paulatinamente en un estado de concentración similar al de aquel importante día de su infancia. Sabía que no había necesidad de forzarlo y que tan sólo tenía que dejarse llevar de una manera suave, alejando cualquier distracción. Se sentó entonces y penetró en un estado meditativo más profundo, pasando por muchos niveles de estados supra-conscientes. No se sabe cuánto tiempo permaneció sentado meditando: Pudo haber estado varios días, semanas o incluso meses. Lo único que se sabe es que la noche de Vaishakha Purnina llegó a la solución del problema que había ocupado su mente durante mucho tiempo desde que presenciara las Cuatro Escenas. No sólo alcanzó la solución, sino que además entendió sus diferentes matices, logrando una comprensión muy profunda de la existencia: Alcanzó la Iluminación plena y despertó a la verdad.


¿Qué es el estado de Iluminación?

La Iluminación es inexplicable, no es fácil entenderla de forma racional; no obstante, se puede tener una idea mencionando algunas características:

• Es un estado de conciencia pura, clara y radiante.

• Es un estado que trasciende los límites del mundo interior y del mundo exterior.

• Sólo existe una conciencia continua, pura y homogénea de las cosas como realmente son;

• es decir, una conciencia en la que las cosas dejan de ser objetos, trascendiendo de este modo la dualidad sujeto-objeto.

• Por lo tanto, esta conciencia pura y clara a veces es denominada conciencia de la realidad.

• Es un estado de conocimiento; es ver la realidad tal cual es, sin prejuzgar.


La iluminación, ver la realidad tal como es, trae consigo el desbordamiento de un amor profundo y de una compasión por todo aquello que tiene vida.

Puede ser descrita como un gozo supremo o una emancipación total al estar libre de los males de la subjetividad y de las limitaciones de la existencia condicionada.

Ninguno de los aspectos descritos anteriormente funciona de forma separada. Es por ello que no puede describirse la experiencia real. Sólo podemos llegar a alcanzar una indicación real acerca de lo que es la Iluminación de un Buda por medio del dharma y ña meditación.


Al iluminarse Buda se dio cuenta de que lo había hecho todo y de que todo lo había terminado: Había trascendido por completo el proceso de la existencia condicionada.


Igualmente dirigió su mente hacia la destrucción de los asravas (impurezas mentales, Sankaras): Los prejuicios naturales de la mente, lo que nos crea el deseo y la aversión.

Inmerso en la pureza de su concentración ocupó su mente en la eliminación de los asravas y, por la mañana, al alba del nuevo día, supo que los había destruido por completo y que había alcanzado la Iluminación: Siddhartha Gautama se había convertido en el Buda.


La enseñanza del Buda

La tradición budista en su totalidad existe para ayudar a otros a llegar al mismo tipo de despertar y de liberación. A esta enseñanza, en Occidente, se le conoce como budismo y fue la influencia religiosa más importante que tuvo la India durante los siguientes mil quinientos años de su historia, después de Siddhartha Gautama.


REFLEXIÓN FINAL:

• Siddhartha fue una persona como nosotros, tomó consciencia del sufrimiento y se propuso eliminarlo.

• Una vez logró identificar el origen del sufrimiento encontró una técnica para eliminarlo.

• Su gran aporte fue describir y enseñar la técnica dharma.

• Todos tenemos la posibilidad de alcanzar la iluminación, es decir, la cesación del sufrimiento, por medio de ver la realidad tal como es.


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